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Cómo trabajar el bienestar de tus colaboradores e impactar en la productividad


Mientras la encuesta Cadem señala que el 85% de los trabajadores chilenos asegura estar estresado o manifiesta sentir síntomas de estrés, el tercer estudio sobre salud mental desarrollado desde el inicio de la pandemia por la Asociación Chilena de Seguridad (AChS) en conjunto con la Unidad de Encuestas de la Universidad Católica, llamado Termómetro de Salud Mental, registra un aumento sostenido en los índices de síntomas asociados a enfermedades mentales o la presencia propiamente tal de problemas en la salud mental en la población chilena a causa de la crisis sanitaria mundial, afectando la calidad de vida, productividad y competitividad a nivel país.


Muchos de los elementos que influyen en estas cifras y que se correlacionan entre sí tienen que ver con la situación laboral y económica, por lo que desde esa perspectiva, la caída en los ingresos, la posibilidad de perder el trabajo, las deudas y los problemas físicos o crónicos destacan como los principales factores estresores en los chilenos y chilenas. A esto se debe sumar la posibilidad de contagiarse, la preocupación a ser víctimas de la delincuencia y toda la crisis que está ocurriendo en torno a esos temas. Además, según el estudio de la AChS, el 46,7% de los chilenos presenta algún grado de depresión, situación que se agrava en mujeres, alcanzando un 54,7% en abril pasado.


Otros de los factores que han aumentado y que también acrecientan los niveles de estrés son el sedentarismo, el alto consumo de alcohol y otras sustancias, y todos los cambios que ha significado esta pandemia en términos de sociabilización, ya que la mayoría de las personas dejó de ver a sus seres queridos y amigos, entonces, son nuevos escenarios totalmente desconocidos que generan estrés e incertidumbre. En este sentido, cada persona puede trabajar el desarrollo de herramientas que le permitan afrontar de mejor manera esta situación, pero por otro lado, las empresas también tienen la responsabilidad de preocuparse por la salud y riesgos psicosociales de sus trabajadores.


Primero que todo, las organizaciones pueden fortalecer el bienestar de sus colaboradores demostrando preocupación por su calidad de vida y entregándoles conocimientos a través de programas diseñados a la medida de cada empresa, con los que se capacita a los trabajadores respecto a qué es el estrés, sus causas y consecuencias, y explicándoles que si no se desarrollan herramientas para enfrentarlo se puede convertir en un neurotóxico que impide y afecta negativamente su rendimiento. Sin embargo, si se aplican mecanismos de autocuidado, como ejercicios, meditación, respiración, identificar los factores que generan estrés para luego ir de a poco trabajando en cada uno de ellos y desarrollar fortalezas personales para poder sobrellevar las debilidades, por ejemplo, junto a otros puntos orientados a la vida personal del colaborador, se puede repercutir en la autogestión y mejorar la productividad.


Cuando la persona está estresada tiene problemas de concentración y dificultades para tomar buenas decisiones, entonces, el que las organizaciones puedan entregarle herramientas a sus colaboradores es un win win en términos de que se ayuda a las personas a sobrellevar el estrés, lo que impacta en ellos y sus familias, y a la vez también se asegura y mantiene la productividad al interior de la organización. Existe vasta evidencia respecto a cómo las empresas que implementan programas para el bienestar de sus trabajadores pueden llegar a aumentar más de un 20% su productividad y sus resultados.


En la actualidad existen herramientas de riesgo psicosocial donde se evalúan los riesgos psicológicos y físicos a los que están expuestos los colaboradores –incluso existe una Ley de la República desde 2013 al respecto-, sin embargo, hay muchas organizaciones que hasta el día de hoy no han implementado este tipo de programas o no saben que existen, como el Curso de Manejo de Estrés de Eightvolution y Conéctat-t que las organizaciones pueden acceder también a través de financiamiento SENCE.


En Eightvolution y Conécta-t desarrollamos un análisis de acuerdo a las necesidades de las organizaciones y sus equipos, y van capacitando a los líderes en competencias de liderazgo para generar buenos impactos sin estresar a los equipos, entregando herramientas de autogestión a los colaboradores para que también trabajen en equipo y puedan desplegar sus talentos, y de esta forma aportar también no sólo a la compañía, sino que al mismo tiempo a las familias de quienes la integran.


Una de las ventajas de este curso de Eightvolution y Conéctate es que se imparten y desarrollan en plataformas e-learning, en donde las personas pueden acceder desde cualquier dispositivo electrónico, en el momento que estimen conveniente y avanzar a su propio ritmo, pudiendo visualizar videos con tareas interactivas que le permitan educarse y prevenir el estrés. Además, es una herramienta que impacta en la productividad y que está al alcance de todas las organizaciones.


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